Terapia individual, familiar y de pareja. Orientación Sistémica y Humanista.
Todos nos sentimos mal de vez en cuando, ya que ese sentimiento forma parte de la vida. Pero a veces ese malestar es continuo y comienza a influir en diversas áreas de nuestra vida cotidiana, no nos permite enfrentarnos de una manera saludable a ciertas situaciones ni relacionarnos satisfactoriamente con los demás ni con nosotros mismos. Entonces nos damos cuenta de que hay algo que nos hace sufrir y muchas veces no lo sabemos identificar ni definir, pero intentamos cambiarlo y no podemos, cayendo en las mismas trampas una y otra vez. Cualquier persona es susceptible de pasar por una situación como la descrita, aunque muchas veces nos da vergüenza pedir ayuda porque creemos que este acto denota debilidad o cobardía. Me gustaría desmitificar esa creencia, ya que el reconocer la necesidad de ayuda es un signo de valentía y madurez. “Pedir ayuda” es una habilidad saludable que forma parte de nuestro proceso de socialización y que demuestra que estamos dispuestos a mejorar y crecer. La Psicoterapia, por tanto, nos puede ayudar a descubrir nuevos recursos y a desarrollar nuestras potencialidades y, de esta forma, a enfrentarnos a los problemas de una manera más satisfactoria que no nos genere tanto sufrimiento.